Querido 2013:
Estás a punto de empezar y hay gente que te teme. No es mi caso; yo estoy deseando que llegues. Tal vez sea porque imagino que nacerás con energía o porque tengo las esperanzas puestas en ti, en que seas el año definitivo para que varias personas a las que quiero mucho comiencen a levantar cabeza.
Eres un mal número y lo sabes; hay quien piensa incluso que das mala suerte. Pero eso de la buena y la mala suerte no sé si existe. Yo creo más en el trabajo constante para conseguir los objetivos propuestos y en acercarse a gente positiva que te haga sentir querida y valorada.
Ahora te encontarás dando las últimas patadas para desalojar al 2012. Llegarás inquieto, con ganas de conocer, pero no sé si te conviene conocer todo lo que te espera. Hay muy mal rollo en muchos sitios, pero no te preocupes, somos muchos los que te esperamos con los brazos abiertos.
Como creo que ya tenemos confianza te voy a hacer una pequeña lista de peticiones. Si puede ser, me gustaría que no fueras tan duro como el año 2012 que ha sido de armas tomar; danos un respiro. Si puede ser, te pido mucha salud, hay mucha gente que la necesita; la salud es el motor de todo y aquí me acuerdo de Luis. Si puede ser, te pido trabajo para los que lo han perdido este año: Estrella, Sonia...y muchos otros que no caben en este blog...casi seis millones, ¡Fíjate si tienes una buena labor que hacer! Por último, si puede ser, te pido AMOR del grande, de ese que se escribe con mayúsculas y que no tiene espacio ni para el rencor, ni para el odio.
Justo dentro de un año estaré dando la bienvenida al 2014 pero espero que seas un año memorablemente bueno para todos. He apostado por ti.
Gracias de antemano y suerte