A día de hoy, todavía hay 200 niñas que siguen secuestradas
en Nigeria o pueden haber sido vendidas ya, si se confirman las últimas
informaciones. No me puedo imaginar el drama que estarán sufriendo las menores
y el dolor de sus familias ante la incertidumbre por su desaparición y su
futuro.
A lo largo de la Historia, la mujer, por el simple hecho de
ser mujer, ha sufrido múltiples vejaciones, humillaciones, maltratos y, aunque,
nosotros vivimos en un país supuestamente avanzado, los casos de violencia machista
siguen estando muy presentes. No puedo entender cómo en el siglo XXI, puede
haber quien atente contra la educación de las niñas, quien se crea superior a
la mujer por haber nacido hombre y más cuando su nacimiento ha dependido,
inevitablemente, de una mujer. Por este motivo, me es imposible llegar a
entender cómo hay hombres que se creen en posesión de determinar qué futuro
debe tener una mujer al creerse superior a ella.
La igualdad parte del respeto, de la educación y del
conocimiento. Sin esto, no hay igualdad y mientras no haya igualdad no podremos
decir que vivimos en una sociedad justa.