jueves, 12 de septiembre de 2013

Rutinas

Bueno, ya estoy aquí, de vuelta a mi rutina diaria que ha dado comienzo con el inicio de la rutina de mis hijos. Atrás han quedado los días de relativo descanso, de relativo trabajo, de lectura apasionada y apasionante, de paseo...los días largos en los que las horas no tienen prisa por llegar. Puedo decir que me siento afortunada, ha sido un verano de nuevas experiencias personales y profesionales, de aprendizajes y de reencuentros físicos y mentales que han dejado poso en mi conciencia. Pero eso pasó y ahora llega el momento de volver a la rutina y...bendita rutina. Creo que es bueno tener un sitio al que volver, poder marcar las pautas diarias en estos días en los que las horas llegan con prisa y la luz va dejando paso a más horas de luna y estrellas.
Sigo diciendo que soy afortunada porque mi rutina no se ha roto; he conseguido volver a ella sin que nada la haya perturbado gravemenete durante estas semanas. Pero sé que hay quien no puede decir lo mismo, sé que hay amigos que han encontrado turbulencias que les obligan a iniciar un nuevo viaje, ya conocido. Sé que hay quien se ha encontrado con obstáculos, disfrazados de buenas noticias, que tendrá que superar si quiere cumplir sus objetivos. También sé que hay quien ha dejado de tener rutinas para siempre. Por esto digo que tengo suerte, pero no es una suerte que me venga regalada, sino que es una suerte que intento trabajar, mantener y defender siempre que puedo; hay cuestiones contra las que no puedo luchar, es inevitable, pero hay otras por las que lucho desde que me levanto.
Ahora que la rutina vuelve a marcar mis días, este humilde blog volverá a tener más entradas que, espero, sigan siendo del gusto de mis grandes lectores.
Gracias