Tal vez a más de uno le extrañe esta entrada en el blog; no soy crítica literaria, ni lo pretendo, pero me he encontrado con un libro, una novela, que me ha llenado tanto que he decidido dedicar este espacio a esta obra.
Me considero buena lectora, con capacidad crítica y creo en que hay obras que llegan a nuestras manos en el momento oportuno para removernos y darnos otra visión del mundo. Conocí a Inma Luna en Santander hace ya algunos años y ella me dejó compartir una parte de sus sentimientos y de su obra literaria. El paso de los años nos distanció pero las nuevas tecnologías nos han acercado de nuevo y me he reencontrado con una gran mujer, inquieta, intensa y con una calidad literaria infinita.
Hace unos meses me habló de su primera novela "Mi vida con Potlach", decidí hacerme con ella y arrancarme a la aventura de leer esta obra. "Mi vida con Potlach", más allá de lo que explica Julio Castro, es una novela con unos personajes construidos de forma tierna y dura al mismo tiempo; más de un lector se puede sentir identificado con distintas características de todos los personajes, incluso de Potlach. No voy a desvelar la trama pero tengo que decir que está escrita de forma magistral, buscando las palabras y los giros exactos en cada momento. Sin grandes sorpresas, los personajes evolucionan y van tomando los caminos naturales sin que chirríen sus decisiones, ni resulten extrañas. Pasado y presente se dan la mano, fluyen, confluyen, divergen y emocionan en cada línea.
Hay libros que nos marcan y puedo decir que "Mi vida con Potlach" es uno de esos libros, ha llegado a mi vida en un momento muy concreto y me ha llenado de paz. He sentido mucho terminar este libro que me ha abierto los ojos hacia otras formas y maneras de pensar, sentir y hacer pero sus personajes que quedarán conmigo por mucho tiempo ¿Qué más se puede pedir? Gracias Inma