He superado ya el enfado para llegar a niveles superiores y, todo ello, por culpa de un virus que ha entrado a formar parte de nuestro vocabulario, con más fuerza, en la última semana. La situación creada por el primer contagio de ébola en España, me supera. Me supera porque todo este lío ha estado rodeado de mucha improvisación y por lo que ahora se ha descubierto por falta de medios de la sanidad española, muy perjudicada por los recortes en los últimos años, para hacer frente a este tipo de situaciones.
En un primer momento, por una cuestión humanitaria, no estuve en contra de la repatriación de los misioneros españoles infectados por este virus, pero ahora, y con lo que estamos viviendo, me planteo si nuestro país estaba realmente preparado para ello. Tengo la triste sensación de que ya en esos momentos entre muchos de los participaron se fraguó la idea de que esto podía llegar a pasar. Al final, uno de los eslabones más débiles en la cadena de la asistencia sanitaria ha caído en las garras de esta terrible enfermedad y, lo peor de todo, es que hay responsables políticos que la culpan de su contagio.
No voy a meterme en un terreno, el sanitario, que desconozco y respeto al mismo tiempo. Es cierto que, durante décadas, la sanidad pública de este país ha estado entre las mejores del planeta. Pero también es verdad que, en la última legislatura los recortes han provocado una falta de medios técnicos y humanos aunque ahora, paradojas de esta situación, los culpables de esos recortes son los que llaman a confiar en los trabajadores de la sanidad pública. Tremenda contradicción en origen y en forma. Tal vez de haber contado con mejores medios técnicos este contagio no se hubiese producido...
Desde este humilde blog solo me queda pedir a los responsables políticos que ejerzan la función para la que han sido elegidos. No es de recibo que un Consejero de Sanidad cualquiera se dedique a lanzar improperios a diestro y siniestro mientras que la Ministra del ramo está ausente y descarga la responsabilidad de la gestión de esta crisis en los sanitarios que, a la puerta del hospital, dan respuestas atropelladas a preguntas que inquietan a toda la población. Señoras y señores, en el cargo político que tan bien lucen muchas veces se incluye asumir responsabilidades y dar información concreta y real a la población para que, en lugar de estar preocupados, estemos más tranquilos. Una última apreciación señora ministra, la próxima vez que comparezca ante los medios de comunicación responda a todas las preguntas y, por favor, no se vista de negro que no la favorece y a muchos transmite pavor.
viernes, 10 de octubre de 2014
jueves, 7 de agosto de 2014
Vacaciones
Acabo de regresar de las vacaciones. Aunque he tenido que llevarme una parte del trabajo en la maleta, me ha dado tiempo a desconectar y a pasar mucho tiempo con las personas más importantes de mi vida. Durante mis días de descanso he quitado lastre que llevaba arrastrando desde hace meses y he añadido a mi mochila de sentimientos las sensaciones que me han transmitido las personas que he conocido.
Tengo que reconocer que estos últimos meses han sido duros pero los próximos se presentan apasionantes. En el horizonte hay nuevos proyectos profesionales que me van a llevar por caminos emocionantes que voy a recorrer con personas muy valiosas. Gracias. Además, sigo inmersa en mi tesis y aunque muchos pensaban que no iba a ser capaz de sacar material suficiente por el tema elegido, en breve demostraré que estaban equivocados y que la investigación va a dar muy buenos frutos.
En fin, un GRACIAS enorme a quienes siempre me han apoyado y han creído en mí porque su ánimo ha sido y es fundamental en mi día a día.
Buen verano y mejor descanso a todos.
Tengo que reconocer que estos últimos meses han sido duros pero los próximos se presentan apasionantes. En el horizonte hay nuevos proyectos profesionales que me van a llevar por caminos emocionantes que voy a recorrer con personas muy valiosas. Gracias. Además, sigo inmersa en mi tesis y aunque muchos pensaban que no iba a ser capaz de sacar material suficiente por el tema elegido, en breve demostraré que estaban equivocados y que la investigación va a dar muy buenos frutos.
En fin, un GRACIAS enorme a quienes siempre me han apoyado y han creído en mí porque su ánimo ha sido y es fundamental en mi día a día.
Buen verano y mejor descanso a todos.
jueves, 12 de junio de 2014
Casta
En la entrada anterior del blog hablé de las palabras de moda. Hoy voy a tratar sobre una de ellas: casta. Esta palabra se ha puesto de moda gracias al uso que ha hecho de ella el líder de Podemos y tengo que decir que no me gusta nada; no me gusta porque creo que no se corresponde con la realidad de todos los políticos, ni de los banqueros, ni de los empresarios y porque el abuso del término ha provocado que me canse de escucharlo.
No creo que todos los políticos formen parte de una casta de intocables totalmente alejados de la realidad. Es cuestión de estadística. Es imposible que el 100% de los políticos sea corrupto o busque solo su beneficio o el del amigo. Me niego a creer que el 100% de los representantes políticos que elegimos sea un estafador de votos. Me cuesta creer que los políticos que dirigen ayuntamientos y diputados, senadores y procuradores que aman el arte de hacer política, y hay unos cuantos, persigan únicamente su bien y no el bien común y no somos justos si los metemos a todos en el mismo saco. Si no pensase que hay políticos dignos, no votaría. Es más, cuando pienso que un representante público no lo hace bien, le retiro mi confianza sin contemplaciones.
El mismo razonamiento anterior puedo aplicar a los empresarios. Por mera estadística, es imposible que el 100% sean explotadores. A lo largo de mi trayectoria profesional he conocido a muchas personas que han decidido que su sitio estaba al frente de una empresa propia o ajena y he comprobado que muchos días sus jornadas laborales no tenían fin o casi.
Por último y aunque no conozco a banqueros, también me cuesta creer que todos sean horribles personas que son felices cuando ven sufrir a los demás. Es también cuestión de estadística.
Generalizar no es bueno nunca.
No creo que todos los políticos formen parte de una casta de intocables totalmente alejados de la realidad. Es cuestión de estadística. Es imposible que el 100% de los políticos sea corrupto o busque solo su beneficio o el del amigo. Me niego a creer que el 100% de los representantes políticos que elegimos sea un estafador de votos. Me cuesta creer que los políticos que dirigen ayuntamientos y diputados, senadores y procuradores que aman el arte de hacer política, y hay unos cuantos, persigan únicamente su bien y no el bien común y no somos justos si los metemos a todos en el mismo saco. Si no pensase que hay políticos dignos, no votaría. Es más, cuando pienso que un representante público no lo hace bien, le retiro mi confianza sin contemplaciones.
El mismo razonamiento anterior puedo aplicar a los empresarios. Por mera estadística, es imposible que el 100% sean explotadores. A lo largo de mi trayectoria profesional he conocido a muchas personas que han decidido que su sitio estaba al frente de una empresa propia o ajena y he comprobado que muchos días sus jornadas laborales no tenían fin o casi.
Por último y aunque no conozco a banqueros, también me cuesta creer que todos sean horribles personas que son felices cuando ven sufrir a los demás. Es también cuestión de estadística.
Generalizar no es bueno nunca.
martes, 10 de junio de 2014
Palabras
Hay palabras que se las lleva el viento y hay palabras que forman parte de promesas rotas. Hay palabras de moda y palabras viejas. Hay palabras que no son bellas y, en ese caso, el silencio es un recurso válido. Hay palabras que adquieren relevancia en determinados momentos pero que pierden el valor de su significado cuando se utilizan de forma excesiva.
Esta entrada pretende hablar de palabras, de palabras de moda. En las últimas semanas no he estado presente en el blog y buena parte de la culpa la tienen los últimos acontecimientos ocurridos en este tiempo que han puesto de moda unas palabras determinadas.
Palabras como casta y abdicación forman parte ya de nuestra forma de hablar diaria gracias a que se están usando tanto por los protagonistas de la información como por quienes la cuentan. Según algunos o muchos estamos viviendo un momento histórico; primero por la entrada en el arco parlamentario europeo de Podemos y, segundo, por la abdicación del Rey. No estoy tan convencida de que estemos ante un momento histórico, más bien creo que estamos ante un momento histérico, lleno de nerviosismo o de personas muy nerviosas, en el que la rapidez con la que se suceden los acontecimientos no nos permite analizar con calma las causas de lo que está pasando. Los medios de comunicación, en una sociedad muy marcada por la inmediatez que permiten las nuevas tecnologías, transmite al minuto todo lo que sucede y a nosotros, como consumidores de estos medios, no nos da tiempo a asimilar con claridad todos los conceptos que manejan determinados líderes de opinión. Además, la repetición de las palabras de las que hablaba antes, lo único que puede llegar a generar es rechazo por hartazgo. Ahora están de moda, veremos qué sucede en los próximos meses. Es más, habrá que ver qué pasa esta misma semana una vez iniciado el Mundial de Brasil, y seguramente introduciremos nuevas palabras en nuestro vocabulario diario.
La sucesión de noticias, la diversidad en la forma de contarlas y la pluralidad de opiniones a la hora de explicar qué está pasando y aventurar sus consecuencias, traslada a la sociedad que consume los medios de comunicación, las formas de hablar de políticos y comunicadores y no siempre son las mejores. Así que más allá de copiar lo que dice o escribe fulanito o menganito, es mejor leer y empezar a utilizar las palabras que forman parte de nuestro rico idioma.
Esta entrada pretende hablar de palabras, de palabras de moda. En las últimas semanas no he estado presente en el blog y buena parte de la culpa la tienen los últimos acontecimientos ocurridos en este tiempo que han puesto de moda unas palabras determinadas.
Palabras como casta y abdicación forman parte ya de nuestra forma de hablar diaria gracias a que se están usando tanto por los protagonistas de la información como por quienes la cuentan. Según algunos o muchos estamos viviendo un momento histórico; primero por la entrada en el arco parlamentario europeo de Podemos y, segundo, por la abdicación del Rey. No estoy tan convencida de que estemos ante un momento histórico, más bien creo que estamos ante un momento histérico, lleno de nerviosismo o de personas muy nerviosas, en el que la rapidez con la que se suceden los acontecimientos no nos permite analizar con calma las causas de lo que está pasando. Los medios de comunicación, en una sociedad muy marcada por la inmediatez que permiten las nuevas tecnologías, transmite al minuto todo lo que sucede y a nosotros, como consumidores de estos medios, no nos da tiempo a asimilar con claridad todos los conceptos que manejan determinados líderes de opinión. Además, la repetición de las palabras de las que hablaba antes, lo único que puede llegar a generar es rechazo por hartazgo. Ahora están de moda, veremos qué sucede en los próximos meses. Es más, habrá que ver qué pasa esta misma semana una vez iniciado el Mundial de Brasil, y seguramente introduciremos nuevas palabras en nuestro vocabulario diario.
La sucesión de noticias, la diversidad en la forma de contarlas y la pluralidad de opiniones a la hora de explicar qué está pasando y aventurar sus consecuencias, traslada a la sociedad que consume los medios de comunicación, las formas de hablar de políticos y comunicadores y no siempre son las mejores. Así que más allá de copiar lo que dice o escribe fulanito o menganito, es mejor leer y empezar a utilizar las palabras que forman parte de nuestro rico idioma.
miércoles, 7 de mayo de 2014
Niñas
A día de hoy, todavía hay 200 niñas que siguen secuestradas
en Nigeria o pueden haber sido vendidas ya, si se confirman las últimas
informaciones. No me puedo imaginar el drama que estarán sufriendo las menores
y el dolor de sus familias ante la incertidumbre por su desaparición y su
futuro.
A lo largo de la Historia, la mujer, por el simple hecho de
ser mujer, ha sufrido múltiples vejaciones, humillaciones, maltratos y, aunque,
nosotros vivimos en un país supuestamente avanzado, los casos de violencia machista
siguen estando muy presentes. No puedo entender cómo en el siglo XXI, puede
haber quien atente contra la educación de las niñas, quien se crea superior a
la mujer por haber nacido hombre y más cuando su nacimiento ha dependido,
inevitablemente, de una mujer. Por este motivo, me es imposible llegar a
entender cómo hay hombres que se creen en posesión de determinar qué futuro
debe tener una mujer al creerse superior a ella.
La igualdad parte del respeto, de la educación y del
conocimiento. Sin esto, no hay igualdad y mientras no haya igualdad no podremos
decir que vivimos en una sociedad justa.
domingo, 4 de mayo de 2014
39
Hace poco más de un año escribí una entrada en este mismo blog hablando de mis 38 años. Pues bien, los 39 ya han llegado y, en este último año, ha habido cosas muy buenas y otras no tanto. He llorado, reído, cantado, sufrido y he sentido también miedo. Todas estas cosas son las que nos hacen mejores y nos abren los ojos para reconocer a los que de verdad forman parte de nuestra vida sin ningún tipo de interés más allá del emocional.
Durante el año pasado hubo días largos de meditación y análisis para coger fuerza ante los imprevistos, hubo sustos, pero hubo momentos de mucha pasión y de mucho amor. Amor a la familia, a los amigos y hacia quienes de verdad les importo. Afortunadamente, en mi camino he encontrado a personas que me han aportado otras perspectivas sobre mis puntos de vista, ideas y formas de entender la vida y, todas ellas, han sido realmente enriquecedoras.
En este mismo blog ya he hablado de lo importante que es para mí la crítica constructiva, esa crítica que nos ayuda a crecer y a ser mejores y no destruye nada sino que favorece los cambios hacia el futuro. No voy a explicar los propósitos que tengo para este año porque, si se hacen todos realidad, será el momento de hacerlos públicos. Mientras tanto, espero contar en mi camino con personas positivas, las mismas que me acompañan hasta ahora y que creen en mis proyectos de vida. A todos ellos, mil gracias
Durante el año pasado hubo días largos de meditación y análisis para coger fuerza ante los imprevistos, hubo sustos, pero hubo momentos de mucha pasión y de mucho amor. Amor a la familia, a los amigos y hacia quienes de verdad les importo. Afortunadamente, en mi camino he encontrado a personas que me han aportado otras perspectivas sobre mis puntos de vista, ideas y formas de entender la vida y, todas ellas, han sido realmente enriquecedoras.
En este mismo blog ya he hablado de lo importante que es para mí la crítica constructiva, esa crítica que nos ayuda a crecer y a ser mejores y no destruye nada sino que favorece los cambios hacia el futuro. No voy a explicar los propósitos que tengo para este año porque, si se hacen todos realidad, será el momento de hacerlos públicos. Mientras tanto, espero contar en mi camino con personas positivas, las mismas que me acompañan hasta ahora y que creen en mis proyectos de vida. A todos ellos, mil gracias
viernes, 21 de febrero de 2014
Causas
No están siendo días fáciles, las noticias se agolpan en la puerta de mis ojos y no puedo dejar de ver imágenes impactantes. No tengo casi palabras. Digo casi porque siempre hay alguna para describir el horror de los errores humanos, el dolor de caras anónimas que vagan en distintas partes del globo buscando, persiguiendo justicia, un techo en el que cobijarse y curar heridas del cuerpo y del alma.
Pero si acerco mi mirada a lo cercano y a lo cotidiano, a lo más local, también hay momentos en los que se descomponen paisajes antes brillantes.
Me gustaría preguntar, encontrar respuestas satisfactorias a mis dudas, respuestas a las causas del dolor, del odio, de la intranquilidad, del miedo a lo conocido y a lo lejano. Muchas veces encuentro esas respuestas en las voces y las caras conocidas de aquellos que se sientan en una silla alejada de la superficie de la tierra en la que viven y dictan normas que nos dejan con el cuerpo encogido ante su decisión.
En los momentos de más cabreo escribo y encuentro consuelo en las palabras que se juntan ante mí como por parte de magia y me recuerdan que la esperanza, la alegría y el optimismo son estados que escribimos cada uno de nosotros cada día. No quisiera dejar esta entrada sin acordarme de todos aquellos que luchan diariamente por seguir aquí, con su vida y participando de otras vidas. Brindo también por mí porque pese a todo, no he dejado de reír y de hacer un guiño al día de mañana.
Pero si acerco mi mirada a lo cercano y a lo cotidiano, a lo más local, también hay momentos en los que se descomponen paisajes antes brillantes.
Me gustaría preguntar, encontrar respuestas satisfactorias a mis dudas, respuestas a las causas del dolor, del odio, de la intranquilidad, del miedo a lo conocido y a lo lejano. Muchas veces encuentro esas respuestas en las voces y las caras conocidas de aquellos que se sientan en una silla alejada de la superficie de la tierra en la que viven y dictan normas que nos dejan con el cuerpo encogido ante su decisión.
En los momentos de más cabreo escribo y encuentro consuelo en las palabras que se juntan ante mí como por parte de magia y me recuerdan que la esperanza, la alegría y el optimismo son estados que escribimos cada uno de nosotros cada día. No quisiera dejar esta entrada sin acordarme de todos aquellos que luchan diariamente por seguir aquí, con su vida y participando de otras vidas. Brindo también por mí porque pese a todo, no he dejado de reír y de hacer un guiño al día de mañana.
martes, 14 de enero de 2014
Gamonal
Tal vez, más de uno piense, al leer el título de esta entrada, que voy a hablar del conflicto que se vive desde hace unos días en este barrio, sí pero no. No voy a hablar de lo que me parece el bulevar proyectado, sí que voy a mostrar mi total rechazo a los incidentes que se han producido y sí que voy a decir que apuesto por el diálogo como la única solución que evitar lo que está pasando. Pero lo que más me importa a la hora de escribir esta entrada es hablar del trabajo de mis compañeros, porque soy y seré siempre PERIODISTA y, en este tipo de situaciones, son un blanco fácil.
Me gusta ser una persona informada, me gusta leer, ver y escuchar todos los medios de comunicación que puedo asegurar que son unos cuantos, por lo tanto, tengo una idea bastante general de cómo está siendo la cobertura de lo que sucede en el barrio de Gamonal. He de decir, también, que nadie me obliga a leer unos medios y a no ver otros, consumo información desde mi libertad individual, imagino que igual que hacen todos los ciudadanos de este país; que yo sepa, todavía, nadie nos pone una pistola en la cabeza para informarnos solo desde un único medio. También sé cómo se hace la cobertura de este tipo de acontecimientos, ya viví, en primera persona, los altercados de Eladio Perlado en el año 2005. En ese momento y ahora, surgen voces de manipulación y desinformación, se culpa a los periodistas de que no se cuentan las cosas como realmente son. Es aquí cuando me hierve la sangre y cuando tengo que defender el trabajo que hacen mis compañeros.
1.- La información tiene tantas aristas como la sociedad que la genera
2.- Muchos de los que acusan de manipulación, no saben las condiciones en las que trabaja el periodista de a pie que está cubriendo la información
3.- Si los periodistas no acuden a estas informaciones, ¿Qué cobertura se daría?
4.- Es muy fácil hacer periodismo de salón
5.- Es muy difícil, recabar todos los datos correctos cuando acabas de llegar para hacer un directo.
6.- Las amenazas y las coacciones no son buenas compañeras de viaje
Habrá quién piense que estoy dando clases de periodismo, nada más lejos de la realidad, estoy exponiendo mi opinión sobre lo que estoy viendo y lo hago con nombre y apellidos, sin linchar ni sacar los colores a nadie, sin escudarme en noticias sin firma para criticar el trabajo de mis compañeros o en seudónimos que lo único que hacen es calentar un ambiente ya de por sí caldeado.
Durante estos días ha habido más cosas que tampoco han estado bien. Desde el momento en el que lo que sucede en Gamonal empezó a ser noticia nacional, muchos tertulianos han comenzado a hablar del tema como si supieran de qué va, vivieran aquí o tuvieran ciencia infusa para conocer todo lo que sucede en todo el país y, de repente, se han convertido en expertos gamonaleros. En estos casos, los últimos esta misma mañana de martes, hay errores en la información y todavía no he oído voces en contra de ellos ¿Por qué?
Para terminar, repito lo que ya he estado diciendo estos días: Nunca hay que matar al mensajero y quién quiera dar clases de periodismo, primero que estudie, luego que trabaje en un medio y luego, si eso, ya hablamos.
Me gusta ser una persona informada, me gusta leer, ver y escuchar todos los medios de comunicación que puedo asegurar que son unos cuantos, por lo tanto, tengo una idea bastante general de cómo está siendo la cobertura de lo que sucede en el barrio de Gamonal. He de decir, también, que nadie me obliga a leer unos medios y a no ver otros, consumo información desde mi libertad individual, imagino que igual que hacen todos los ciudadanos de este país; que yo sepa, todavía, nadie nos pone una pistola en la cabeza para informarnos solo desde un único medio. También sé cómo se hace la cobertura de este tipo de acontecimientos, ya viví, en primera persona, los altercados de Eladio Perlado en el año 2005. En ese momento y ahora, surgen voces de manipulación y desinformación, se culpa a los periodistas de que no se cuentan las cosas como realmente son. Es aquí cuando me hierve la sangre y cuando tengo que defender el trabajo que hacen mis compañeros.
1.- La información tiene tantas aristas como la sociedad que la genera
2.- Muchos de los que acusan de manipulación, no saben las condiciones en las que trabaja el periodista de a pie que está cubriendo la información
3.- Si los periodistas no acuden a estas informaciones, ¿Qué cobertura se daría?
4.- Es muy fácil hacer periodismo de salón
5.- Es muy difícil, recabar todos los datos correctos cuando acabas de llegar para hacer un directo.
6.- Las amenazas y las coacciones no son buenas compañeras de viaje
Habrá quién piense que estoy dando clases de periodismo, nada más lejos de la realidad, estoy exponiendo mi opinión sobre lo que estoy viendo y lo hago con nombre y apellidos, sin linchar ni sacar los colores a nadie, sin escudarme en noticias sin firma para criticar el trabajo de mis compañeros o en seudónimos que lo único que hacen es calentar un ambiente ya de por sí caldeado.
Durante estos días ha habido más cosas que tampoco han estado bien. Desde el momento en el que lo que sucede en Gamonal empezó a ser noticia nacional, muchos tertulianos han comenzado a hablar del tema como si supieran de qué va, vivieran aquí o tuvieran ciencia infusa para conocer todo lo que sucede en todo el país y, de repente, se han convertido en expertos gamonaleros. En estos casos, los últimos esta misma mañana de martes, hay errores en la información y todavía no he oído voces en contra de ellos ¿Por qué?
Para terminar, repito lo que ya he estado diciendo estos días: Nunca hay que matar al mensajero y quién quiera dar clases de periodismo, primero que estudie, luego que trabaje en un medio y luego, si eso, ya hablamos.
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