viernes, 2 de octubre de 2015

Ya era hora

Ante todo, disculpas, por el tiempo que he estado sin escribir. Los últimos meses han sido complicados en lo laboral ya que he estado dando forma a un proyecto que me ha llevado muchas horas de trabajo y de desvelo. Este proyecto me ha atribulado mucho más que mis hijos que, los pobres, han tenido muchísima paciencia y me han esperado siempre con una sonrisa. A ellos van dedicados mis triunfos, sean pocos o muchos.
Durante estos meses he dejado cafés sin tomar, citas sin cumplir y llamadas sin hacer. Desde aquí pido comprensión a quienes he dejado un poco de lado. Os contaré más adelante si gano o pierdo con este proyecto pero, garantizo una cosa, hay mucha pasión en lo que he escrito y he intentado ser lo más honesta posible.
Pero es el momento de agradecer a todos y cada uno de los que me han acompañado durante estos tres últimos años y medio en una aventura que pensé que no iba a tener fin. Ha sido una carrera son un sprint final muy salvaje, en la que me he dejado un par de kilos en la meta y he cogido más canas. Pero estoy contenta porque he conseguido el objetivo y he superado un reto que se planteaba difícil y que incluso algunos agoreros trataron de chafar. Sin embargo, lo he conseguido y creo que con eso ya es bastante.
Hay que esperar todavía un poco más para conocer el resultado final, pero ya está hecho todo.
Gracias por ser y estar.