Desde hace unos días estoy pensando en lo que es la valentía. En los tiempos que nos acompañan, ser valiente es la mejor actitud ante la vida. La valentía es mucho más que luchar contra los enemigos de la guerra. La Valentía, con mayúscula, es levantarse cada mañana y enfrentarse a un nuevo día cuando las fuerzas flaquean.
Un ejemplo de valentía lo estoy viviendo en las últimas semanas. Me he reencontrado con un viejo amigo gracias a una red social y, ahora, se encuentra luchando contra un enfermedad grave, un mono que intenta golpearle cada día, pero él es más fuerte y le da puñetazos con cada sesión de quimioterapia. Sus ganas de luchar, su valentía frente a la adversidad, son las claves en su recuperación
Pero conozco muchos otros casos de valentía. Valientes son mis hijos que, cada mañana, se levantan, llenos de sueño, pero con ganas de ir a sus aulas. Con mayor o menor fortuna, consiguen desayunar, vestirse y lanzarse a un mundo exterior que muchas veces es cruel pero que otras muchas les ofrece experiencias tremendamente positivas.
Valentía tiene también una buena amiga, de la que ya he hablado en este blog, y que está trabajando en su futuro después de quedarse sin trabajo por ironías del destino.
VALIENTES con todas las letras son todas aquellas personas que luchan contra las adversidades que se presentan en la actualidad en forma de desempleo o de desahucios. Y ¿por qué no? también soy valiente yo porque me enfrento a la pantalla en blanco para poder escribir estas líneas que me ayudan a desahogarme sin más intención que vaciar mis emociones.
Buen día
Es muy difícil describir, explicar o dar un significado a la Valentía, pero veo que tu has conseguido hacernos llegar en estas líneas un análisis completo de este valor humano, llamado valentía.
ResponderEliminarEstoy siguiendo tus publicaciones, reflexiones, me están viniendo buenos y no tan buenos recuerdos, que cómo bien dices, cada uno de ellos nos deja una enseñanza válida para afrontar cada día.
Un fuerte beso.