sábado, 11 de febrero de 2017

Casualidades

Las casualidades forman parte de nuestra existencia. No podemos controlar todos los aspectos de nuestra vida; es en esos momentos cuando el destino, podemos llamarlo así, llama a nuestra puerta y nos deja sorpresas. Estas sorpresas, muchas veces, llegan envueltas con un papel precioso. Cuando abrimos la caja, descubrimos que el regalo, esa casualidad, es una pequeña joya que nos sienta muy bien. Nos la podemos colocar en el cuello, la muñeca o en un dedo de la mano y forma parte de nosotros, de manera inevitable ya. Ganamos y conseguimos una riqueza inmaterial para el resto de nuestros años.
Las casualidades consiguen que estemos en el momento indicado en el sitio apropiado y eso mismo nos ayuda a conseguir los objetivos que nos hayamos marcado. Obviamente, no podemos dejar todo a la casualidad, al destino, también nosotros debemos trabajar por conseguir que llegue ese momento oportuno.
Mientras veía la película de Julio Medem "Los amantes del Círculo Polar" me di cuenta de que estas mismas casualidades son las que provocan que los protagonistas, Otto y Ana, vivan en un continuo desencuentro. En el momento en el que se va a producir el ansiado final feliz, una nueva casualidad, el destino, provoca un fatal desenlace. La silla se queda vacía en el Círculo Polar.
Estos vaivenes que nos llevan y nos traen, nos abrazan y nos dejan desolados, nos dan las herramientas para construir el presente y el futuro de nuestra vida. Solo hay que saber descifrarlos, aprender y seguir en la lucha por llegar a la meta y ser ganadores de nuestra carrera.

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