jueves, 21 de julio de 2016

Pesados

A raíz de una información sobre unas declaraciones de la actriz Jennifer Aniston y su no maternidad, tengo que decir que todos, en general, somos muy pesados. Pesados cuando llegados a los 17 empezamos a preguntar a los adolescentes sobre qué quieren hacer con su futuro. Pesados cuando, rondando la treintena, comenzamos a preguntar a los más cercanos si va a haber boda. Pesados cuando también, rondando la treintena, cuestionamos a los/las demás sobre si ya han pensado en ser padres o madres y para cuándo. Si son padres y madres preguntamos por todo: desde si han optado por la lactancia materna o artifical, por el colecho, hasta el colegio elegido para sus vástagos. Si no son padres y madres la siguiente cuestión es el por qué de esa situación. Supongo que estas preguntas se pueden deber a una inercia social que nos lleva a saber todo de otros y, con sus respuestas, reafirmar que nuestra vida no está nada mal, que es buena, y que lo que se sale de esa norma, no está correcta.
Pues bien, desde este humilde blog quiero defender la libertad tanto para ejercer la maternidad como la no maternidad de las mujeres. La maternidad es una opción, no una obligación, para las mujeres; muy pocos se cuestionan la no paternidad. Pero también es necesario reconocer que la maternidad aporta unos valores añadidos que se pueden traducir en aspectos sociales y económicos para el global de la población. Esto no significa que el hecho de ser mujer conlleve la obligatoriedad de ser madre. Por lo tanto, creo que no deberíamos juzgar la opción de las demás mujeres, de la misma forma que pido que nadie juzgue la mía, ni lo que ha aportado a mi vida.
Ser madre o no, ser padre o no, no debería ser objeto de debate en ningún ámbito, ni familiar, ni laboral, ni social.


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